ALZHEIMER
Algunas veces sus labios
musitan breves palabras,
empapadas de tristeza,
que te doblegan el alma.
Otras veces canturrea
junto a una vieja ventana
como un pajarillo herido
en el dolor de su jaula.
No conoce. No recuerda,
solo tararea, canta
y deshilacha recuerdos
a través de la mirada.
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