sábado, 18 de enero de 2014

ROMANCE

Caminaba la muchacha
junto a la orilla del mar
penando de mal de amores,
suspirando por don Juan.
Don Juan partió ya hace meses
hacia las tierras de Orán,
a comenzar nuevas guerras,
contra el moro, y batallar.
Mas, prendado de los ojos
de una hija del Corán,
olvidóse de la niña
que esperaba junto al mar.
La niña tuvo noticias
de andanzas de su galán
y así cantaba penando
a la orillita del mar:
“ella es hija de sultana,
ella es hija de sultán,
yo sólo mi  corazón
teníale para dar…”.


Jesús Angel Bordonaba 2013






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